Lo prometido es deuda.
Efectivamente, lo prometido es deuda, y ya llevo un ratito buscando en esas carpetas donde guardo esas fotos que nos gusta mirar en los momentos tiernos, y decir: ¡Cómo han crecido, no los conozco, o no parecen ellos!
Pero es el inevitable paso del tiempo. En fin, nostalgias aparte os dejo las fotos para que rememoréis esos tiempos pasados. Un saludo.







